Latinos en América

Latinos de América

El Hispanista quiere, como su nombre lo indica,
que seamos hispanoamericanos.
Dice que nunca hemos hablado latín…
El no sabe que somos, además, medio italianos;
“tanos”.
Tal como los chinos comen arroz,
nosotros devoramos pastas cada día,
de las que aquí fabrican y exportan
los Lucchetti y los Carozzi,
antiguas familias itálicas afincadas en Chile.

Son las que por décadas hemos cocinado
en las ollas de los Fantuzzi,
elaboradas en el estiloso del Barrio Italia,
no lejos del cine que recuerda el origen del vecindario.
Prosperaron, cuando nuestros presidentes
Eran de apellido Alessandri, padre e hijo,
íconos del siglo XX.

¿No sabe el Hispanista que,
siendo el fútbol nuestro deporte popular,
el entrenador más celebre es un Pellegrini Ripamonti?
¿Y que necesitamos a un Carcuro para llorar
nuestras derrotas,
y a Bianchi y a Schiapacasse para justificarlas,
o para denunciar a los culpables?
Cuando jéovenes conocimos las pizzas
en nuestra plaza mayor, gracias a los Ravera,
y el sabor del chocolate por la familia Bozzo.
No, no lo sabe el Hispanista.

En toda América Latina uno dice Chile y le dicen
“ah, Falabella”…
No sabe que cuando nos quedamos sin salitre
el norte salió adelante por la industria pesquera
en gran parte de los Angelini.

Debiera saber, al menos,
que el primer gran explorador de nuestro Mar del Sur
fue Giovanni Battista Pastene,
y que en honor a él hay una ciudad, Capitán Pastene, donde se produce el mejor prosciutto de Chile, ahumada a leña.
¿No sabe que la más célebre
representante de la belleza de la mujer chilena
fue una Bolocco?
¿Belleza que también reflejan las rutilantes Vacarrezza?
Nuestras alegrías y dolores fueron llevadas
a la pantalla grande por el Caiozzi y la Martelli
en salas grandes, el Marconi, el Italia,
donde comíamos en silencio los caramelos Ambrosoli.

En la música imperó Vicente Bianchi en el siglo XX,
música para los poemas de Neruda
y las canciones de Lucho Gatica,
los romances a O’Higgins y Manuel Rodríguez.
Fue el creador de la Misa a la chilena
y el fundador del Coro Chile canta,
por supuesto distinguido con el Premio Nacional.
De seguro no sabe del pintor modernista Camilo Mori,
el que cambió la atmósfera del
Museo Nacional de Bellas Artes.

Uno empieza y no termina,
los tanos están en todos los rincones de Chile.
Seamos serios, porque Chile es un país serio.
Su sólido Banco Central es un ejemplo,
en toda América Latina;
lo preside, respetada, Rossana Assunta Costa Costa.
Todos somos hijos de esta América que habla
en portugués y español,
una América toda unida por lenguas de viejas raíces latinas.


Texto: Miguel Laborde
Fotografía: Fabiana Calderón

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