La guarida del Pirata | VII Región del Maule

Conocimos parte de la preciosa costa del Maule, a la altura de Llico. Una ruta llena de paisajes alucinantes, desde extensas playas y dunas hasta una red de humedales repletos de especies como Cisnes de cuello negro, Tagua y Siete Colores. Además de preciosas caletas y pueblos con tradiciones ancestrales. Una identidad única y propia de este territorio.

DSC00226

Acceso a la guarida

DSC00228

Especies vegetales

La ruta conocida como camino real, ubicada sobre entre las localidades de LLico e Iloca, es un inquietante sendero que se ocupaba en tiempos coloniales, al parecer por piratas. En él nos encontramos con una serie de escritos, frases o poemas colgados sobre los árboles, los cuales hacen alusión directa al bosque, la tierra, el mar… a lo bello de nuestro territorio.

DSC00212

Vista sobre los farellones costeros

Uno de los tantos anuncios nos llama especialmente la atención, y es que nos advierte sobre una ’guarida pirata’. Decidimos seguir el rumbo indicado en búsqueda de este enigmático lugar.

DSC00206

El faro

Comenzamos un largo descenso en dirección al mar, zigzagueando entre Pinos y Eucaliptus; vegetación típica de la zona, y tras un rato de descenso el camino se complica cada vez más, por lo que es necesario seguir el rumbo hacia la guarida a pie.

DSC00225

Circulaciones y habitáculos

DSC00211

El interior, calma y resguardo de los fuertes viento

El sendero baja entre una serie de esculturas y artefactos dispuestos aleatoriamente sobre la ladera, marcando la ruta y guiando nuestro andar. Al poco rato logramos divisar la guarida, emplazada sobre los farellones costeros por encima del océano. Frases, banderas, símbolos y artefactos relacionados con el mundo marino (o más bien vinculado con el mundo pirata) nos invitan a pasar y seguir bajando.

Nuestro primer encuentro es con un viejo faro que está aún en funcionamiento, pero como un dormitorio de alojados. Más abajo se encuentra el refugio: una serie de escaleras y senderos lo recorren tanto por su interior como por su exterior, pasando entre la construcción en dirección al mar.

DSC00213

Terraza a modo de cubierta de la nave sobre el Pacifico

Es clara la referencia a una embarcación antigua, con proa y popa, velas, mástiles y timones incluidos. Elementos que dan la sensación de estar surcando las extensas aguas del Océano Pacifico que se despliegan al frente.

Este llamativo y singular lugar nos traslada a épocas antiguas, nos hace pensar como habría sido aquella vida consagrada al mar, pasando meses o años en un barco, atravesando terribles tormentas, tiempos de calma, días y días sin pisar tierra firme hasta el punto de la desesperación.

DSC00216

Serie de estructuras y compartimentos

Basta con escarbar un poco más en nuestro pasado para darnos cuenta que la herencia pirata en Chile es mucho mayor de lo que se cree. Las costas de Chile fueron territorio familiar para piratas y corsarios, por lo que las leyendas en torno a ellos se despliegan ante nosotros sin mucho esfuerzo. El más famoso de ellos fue Sir Francis Drake, avezado delincuente marítimo sobre cuya figura se han vertido sabrosas polémicas, como cuando fue nombrado Sir de la corona británica luego de saquear varios puertos españoles.

DSC00217

Uno de las muchas frases que encontramos por ahí

DSC00203

Parte posterior de la guarida, clara re interpretación al barco

El mismo Drake, que en su paso por Chile había sido herido por mapuches cuando trató de invadir la Isla Mocha y se dio luego el gustito de saquear Valparaíso, pasó por aquí. Y dice la leyenda que las cuevas del Maule le sirvieron de refugio durante su tránsito pacífico.

DSC00214

Sobre las aguas

Aquí en particular, encontramos un lugar mágico que evoca ese pasado. Sueños de personas que, a través de la arquitectura y la correcta utilización de los materiales, generan atmósferas que nos invitan a perdernos entre ensoñaciones pasadas. Recordando una vez más que la historia de nuestro país es mucho más rica de lo que creemos. La herencia de nuestro pasado está ahí, sólo hay que salir a buscarla.

Texto e imágenes: Fernando Márquez de la Plata ©

Category: Arquitectura
Entrada anterior
Cristóbal Aravena | Observar y recolectar
Entrada siguiente
Defensa del Río Puelo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Rellena este campo
Rellena este campo
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.

Menú