El proyecto Pabellón Boyeruca nace, ante todo, de la observación de un lugar particular, con singularidades propias y únicas. Cualquier intervención que se pretenda hacer, debe respetar las preexistencias y la cotidianeidad del lugar.
Desde esa premisa, se genera una idea a partir de la observación del paisaje rural costero y la manera en que éste se configura a través de sus tradiciones, productos, oficios, cultura y materia. El punto de inicio de esta obra está marcado por la premisa de generar un auto-encargo y a partir de él, diseñar, gestionar y construir.

Basándose en esta disposición se plantea la oportunidad de construir a partir de lo existente para generar una infraestructura que de cuenta del paisaje, en un contexto rural, donde la materia y las texturas están estrechamente ligadas al imaginario público y dan señales de lo colectivo de la comunidad.

La propuesta está ubicada en Boyeruca (pequeño poblado costero de unos 185 habitantes), en la comuna de Vichuquén, a unos 150 Kms. de la ciudad de Curicó, en la Región del Maule. Aquí la mayor parte de sus habitantes se dedican al turismo, a la pesca artesanal y sus derivados, dato relevante a la hora de pensar el programa.


El proyecto, llamado complementariamente como Sala de Ventas e Información Turística, surge como un apoyo desde la arquitectura a la economía de las familias locales, en respuesta a la falta de equipamientos que sirvan de soporte para el buen desarrollo de las actividades que sustentan su economía, observado a través de una cultura que ve en la producción de artesanías un método de subsistencia.

El razonamiento siguiente es de qué forma construir una infraestructura a partir de la idea de cerco, cuya disposición conforme un interior y a la vez conserve su imagen para, de este modo, no competir con el perfil preconcebido que se tiene en el campo de esta manera de construir. De esta forma, se incorpora a las condiciones previas la preponderancia de la estructura y los conceptos de permeabilidad, translucidez, fragilidad, trama, densidad y secuencia, obtenidos a partir de la observación del entorno más próximo.

La obra se compone por una plataforma de madera suficientemente extensa para soportar actividades tanto al interior como al exterior, la cual se emplaza siguiendo el eje dado por las construcciones preexistentes en el lugar y la línea dibujada por la costanera. Sobre la plataforma, se dibujan dos líneas paralelas que a partir de pliegues irregulares dan cabida a un espacio interior.


Dos mil renovales de eucalipto de 3,00m. x 0,05m. de diámetro, extraídos de los bosques aledaños y entrelazados sobre una estructura portante de madera, conforman el cuerpo y la textura principal de la obra.

En términos generales, la obra aparece como conformadora e un espacio pero a la vez de un horizonte que acompaña la morfología anterior, siguiendo las leyes del lugar en que se emplaza.

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Este proyecto fue hecho en el marco de los proyectos de título de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Talca
Ficha técnica:
Arquitecto: Andrea Muñoz Calquín
Año: 2009-2010
Lugar: Boyeruca, Comuna de Vichuquén, Región del Maule, Chile
Profesor guía: Kenneth Gleiser
Staff de profesores: Kenneth Gleiser, Fernando Montoya, Eduardo Aguirre
Materialidad: Madera de pino elaborada, renuevo de eucalipto 2000 varas de 3.2 m, roca de orilla de mar dejada por marejadas
M2 construidos: 136 m2
Financiamiento: $ 3.000.000 I. Municipalidad de Vichuquén / $ 4.000.000 Donación de privados
Participantes de la construcción: Arsenio Cordero, Richard Cordero, Luis Navarro, Juan Valenzuela, Nelson Muñoz, Luis Guerrero, Patricio Muñoz, Patricio Merino, Andrea Muñoz
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Texto e imágenes: Andrea Muñoz Calquín ©



