Charlote Perriand (1903-1999)
Haber trabajado en la oficina de Le Corbusier puede tener dos consecuencias: estar felizmente asociado a la figura del arquitecto más importante del siglo XX o, por el contrario, verse opacado por su enorme sombra. Charlotte Perriand (1903-1999) fue beneficiaria y víctima de ambas.
Cuando se revisan las obras del arquitecto suizo poco se habla de lo que había adentro. El lenguaje de la modernidad no remite solo a muros, vigas y pilares, se requiere un correlato en los objetos que la habitan. Y ahí estuvo Charlotte Perriand, siempre llena de energía, estirando los límites de lo que conocemos como mobiliario. Se inspiró en las máquinas, en los automóviles, en las bicicletas, toda esa estética de la mecánica que desplegaba el futuro.
Con Perriand el mueble deja de ser un objeto decorativo o puramente utilitario y se trenza con la funcionalidad de la casa, renovando el lenguaje doméstico y la estética interior, haciéndose parte de la máquina de habitar. Diseñó bares, sillas, estanterías, pero también diseñó un modo de pensar y hacer, estableciendo las bases de lo que es hoy el diseño moderno.
Mucho de lo que vemos hoy como normal en el mobiliario contemporáneo viene de su ingenio y su energía. Es hora de reconocerlo.

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Texto: @lnd
Imagen: Internet


