Corazón de Andalucía
Fue zona de guerra,
no hay ninguna en Europa
con más castillos ni fortalezas;
capturada por los islámicos
luego reconquista cristiana
por tres siglos fue,
entre unos y otros, la frontera.
Notable si Castillo de Santa Catalina,
El que desde lo alto domina
-todo entero-
el valle del Guadalquivir,
que es corazón de Andalucía
y madre de Córdoba y Sevilla.
Cartagineses, romanos, árabes,
se disputaron el valle rico
del que fluían el trigo y los aceites,
de cuando era una de las provincias
más deseadas del romano imperio.
Sevilla fue su estrella,
el puerto fluvial y seguro
por donde entró lo que vino del Nuevo Mundo
y por donde se fue lo enviado a América;
oro y libros, plata y semillas,
aquí se cruzaron, en estos muelles.
Hoy venden todavía
aceites y aceitunas,
llegan los turistas americanos
del Norte y del Sur,
los mismos que de noche invaden
los espacios flamencos
del Barrio de Triana.
El silencio cae,
si anuncian partido,
si hay fútbol,
si juega ese equipo
que rinde tributo
al nombre que tuvo el río
antes de llegar tantos invasores:
Betis, se llamaba,
Betis, el río nutricio y milenario
de la Bética región.
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Texto: Miguel Laborde
Fotografía: Luna Figueroa



