Bolivia
En el Altiplano rocé
La cumbre de América.
Lo alto, sagrado, trascendente,
el futuro.
Creo en los ritos,
el de entrar nosotros
en ese otro Altiplano,
y ellos en este mar.
Una noche de huesos fríos y singani
el aguardiente de esa tierra-,
cansados de revoluciones y violencia,
hablamos.
Hasta el amanecer cuando abrieron sus corazones
y vi en el fondo de ellos su color azul.
Ante mis ojos sus ojos cambiaron,
en suspenso su historia por
una guerra perdida
¿Queremos que vuelvan a latir,
los azules?
¿Dar un trozo de mar que se asome
al abismo?
Un canje.
Por un territorio para nosotros,
que nos permita
volver a lo más alto de los Andes.
Junto a ellos,
al roce de la alta cumbre,
para que puedan ellos,
y podamos nosotros,
tener paz.
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Texto: Miguel Laborde
Fotografía: Luna Figueroa



