Aprender a vivir (y morir) en el Antropoceno

APRENDER A VIVIR (Y MORIR EN EL ANTROPOCENO)

por Miguel Laborde

 

Si el mundo va a colapsar, hagámoslo bien. Es una tendencia, la colapsología, que nos invita a prepararnos para ese tránsito. Cuestión de dignidad, como esas ancianas de los pueblos medievales que, sintiéndose un estorbo, se iban una noche fría al bosque y amanecían muertas. O esos misteriosos pueblos mesoamericanos, abandonados de repente pero dejando barridos los templos y enterrados sus dioses: ¿Hacia dónde se iban?

Tienen sus razones los amantes de la colapsología. Según destacados científicos tenemos plazo hasta el 2050 para cambiar de rumbo – formas de producción, alimentación, vestuario, viajes…-, y no parece que vamos a lograrlo en los 27 años que nos quedan.

El químico italiano Ugo Bardi mantiene un interesante blog, “Crisis de recursos” (http://crisisderecursos.blogspot.com/2015/), para irse va preparando. No es catastrofista, solo es previsor, como el que ahorra sabiendo que viene una crisis. Por el contrario, el diagnóstico de Bardi apunta a que la humanidad no va  desaparecer, aunque disminuya su población. Lo que sí sucederá, pronostica, es que el mundo dejará de ser el que conocemos, será otro, y tendremos que aprender a vivir de otra manera.

Hay algunos libros de autores que parecen entusiasmados con  la idea del castigo planetario. Si el ser humano es el responsable de las emisiones contaminantes, del deterioro de todo el planeta, sería lo correcto – moralmente-, que pague por sus pecados ambientales. Es rara esa tendencia – moralmente-, porque ya sabemos que los pobres son siempre los primeros y más perjudicados en las crisis ambientales.

 

 

Cal Flyn / ‘Las islas del abndono’ | Roy Scranton / ‘Aprender a vivir (y morir) en el Antropoceno’

 

Una joven periodista escocesa, Cal Flyn, escogida como “Joven Escritora 2021” por el Sunday Times, hizo un notable viaje que transformó en libro reportaje, “Las islas del abandono”, luego de recorrer ocho lugares del mundo donde la catástrofe ha sido complete, total. Sin embargo, no puso el foco en denunciar la destrucción, sino en celebrar la belleza salvaje y poderosa de la naturaleza que, a pesar de todo, logró renacer. Es como si la Flyn nos invitara – a veces con pluma altamente poética ante la desolación-, a imitar a la naturaleza y a confiar en ella. En su propia patria, Escocia, que en alguna época fue el principal productor de petróleo del mundo, quedó una zona tierra estéril, contaminada, pero el viento llevó semillas que cayeron en pequeñas grietas húmedas y la vida comenzó a regresar, poco a poco y sin detenerse.

Roy Scranton, de Oregón, en Estados Unidos, luego de abandonar la universidad se dedicó a vagar por el Lejano Oeste. De esa escuela de la vida en medio de la naturaleza extrajo una conciencia lúcida de lo grave que es la actual situación planetaria. En su libro “Aprendiendo a vivir y morir en el Antropoceno: Reflexiones en el final de una civilización” – escrito después de doctorarse en Princeton y postdoctorarse en Rice-, aborda la enorme dificultad que tenemos para asumir la realidad de lo que estamos viviendo. Es el tema de sus clases actuales en la Universidad de Notre Dame, donde recorre también las filosofías que pueden darnos sustento para aprender a “vivir y morir en el Antropoceno”. Como el estoicismo o el humanismo.

Necesitamos pensar de otra manera. Como “los seres vivos crecen de adentro hacia afuera”, diría el poeta Pedro Prado, parece necesario mirarnos adentro, conectarnos con nosotros mismos y volvernos tan reflexivos y cautelosos como los cazadores nativos en medio de la selva, atentos a todo lo que puede venir y alertas para reaccionar a tiempo.

 

Miguel Laborde es un escritor y profesor que, desde 1981 y por diferentes medios, ha venido pensando en los signos de estos tiempos con sentido de lugar: desde Chile y América Latina. Ya en su primer libro , «La selva fria y sagrada» sobre la cosmovisión mapuche, celebrado por Elikura Chihuailaf y Leonel Lienlaf, y hasta el último, «Chile geopoético», da cuenta de esa constante vocación. Es Miembro de Honor del Colegio de Arquitectos de Chile.

Category: Geopoética
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