Gente en el desierto
Fue en el tiempo de la fiebre,
la fiebre de la plata.
Llegaron del sur y también croatas,
cruzaron de las pampas trasandinas
y también escoceses pálidos.
Fue ahí que Máximo Villaflor preguntó:
¿Y qué pasará cuando se vayan,
cuando las montañas queden vacías?
No le respondió nadie.
Y entonces dijo:
“Tenemos que colonizar el desierto”.
Dos amigos lo oyeron,
El José Victorino, Lastarria,
Y el Benjamín, Vicuña Mackenna.
No fue suficiente.
Hace poco, alguien se acordó.
En el Parque Nacional Pan de Azúcar
crearon un sendero que lleva a un mirador,
con su nombre: Máximo Villaflor.
Se ve el desierto cayendo al mar,
unos pingüinos de Humboldt
y a veces se avistan ballenas que vienen de regreso.
Desde ahí no se ven las montañas vacías.
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Texto: Miguel Laborde
Fotografía: Gonzalo Schmeisser



