Cristóbal Aravena | Observar y recolectar

Cristóbal Aravena, joven artista chileno, es el reflejo vivo del espíritu original del arte. Y es que, lejos de la caricatura que algunos se esmeran en hacer de las disciplinas ligadas a la expresión, como empresas personales y sin destino, el arte es una forma de mirar el mundo.

Nos olvidamos a menudo que las disciplinas artísticas han tenido históricamente el rol de silenciosas modeladoras de la visión general de lo que los humanos entendemos como nuestro mundo, todo lo que nos rodea y que ordenamos instintivamente. Es muy posible que la imagen de este cosmos que habitamos y que elaboramos sin pensarlo mucho, sea producto – inconscientemente – de la representación que el arte ha dispuesto y fijado para que la humanidad se sirva de ella.

Humedal, oleo sobre papel, 70x100cm 2016

‘Humedal’ | Óleo sobre papel, 70x100cm, 2016

Y es que el arte – la pintura en este caso – se abre como una ventana o, más bien, se posa como un espejo ante nosotros para decirnos lo que somos. Y en ese sentido quienes hacen arte, así como quienes hacen poesía en otros ámbitos,  son además descubridores del mundo que nos rodea.

Se aventuran en cruzar esa línea que no todos cruzan. Y sus obras parecen ser el testimonio de lo que hay después de esas fronteras.

planta 50x70cm 2014 copia

‘Planta’ | Óleo sobre tela, 50x70cm, 2014 

Cristóbal, como un descubridor, basa su trabajo en la observación y recolección. Antes de hacer nada, divaga, mira y recoge como parte del trabajo, y desde ahí ordena todo eso que constituye su paisaje propio, aquello que quiere aprehender. Y, en esa búsqueda por descubrir lo que lo rodea, la naturaleza y la inexpugnable majestuosidad del paisaje chileno tiene preponderancia.

Es difícil tratar de capturar una imagen de lo que es Chile obviando su paisaje. Y es que, como parece que nos estamos dando cuenta de a poco, Chile es paisaje. Y la búsqueda del arte, como reflejo del mundo que habita, no puede estar lejos de esa definición.

Nieve, 40x30, oleo sobre tela, 2013

‘Nieve’ | Óleo sobre tela, 40×30, 2013 – ‘Roca’ | Óleo sobre papel, 37.5×26.5, 2015

roca 50x70cm 2014

‘Roca’ | Óleo sobre tela, 50x70cm, 2014

Entre lo que descubre en el entorno, paisaje incluido, está el interés del artista. En sus propias palabras: ‘Mi trabajo se basa en la observación de variados elementos que encuentro en diversos lugares, que anoto y recuerdo con ayuda de la fotografía, elementos tanto naturales como artificiales, objetos, situaciones, espacios o personajes que me llamen la atención, con los cuales busco construir colecciones especificas’. 

‘En otros casos son elementos aislados que (aun) no pertenecen a una categoría, y es uniéndose a otros como se construye una idea, como cuando uno arma playlists con la música que tiene o busca completar un álbum del cual el tema puede variar, por lo que la diversidad y cantidad de laminas siempre va en aumento’.

Luna, 40x30cm, oleo sobre tela, 2014

‘Luna’ | Óleo sobre tela, 40x30cm, 2014

Continúa: ‘De las cosas que veo muchas llaman mi atención y otras tantas me gustan. Pudiendo ser casi cualquier cosa una inspiración, la necesidad de tener lo que me interesa y gusta siempre aparece. Sin embargo no hay forma de apropiarme físicamente del elemento que causa mi interés (en la totalidad de los casos siempre hay un grado de imposibilidad en esto: es muy grande, no es mío, es un acción o una persona), pero sí esta necesidad basta para buscar una forma de posesión, una estrategia por la cual yo pueda poseer lo que estoy viendo, ahí, es donde en muchos casos aparece la pintura’

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‘VS’ | Óleo sobre tela, 50x70cm, 2014

El color y la forma, el pincel y la tela, el ojo y la mano, son las armas con las que hace propio todo aquello que recogió su atención y que es digno de reproducir. Basado siempre en el ejercicio simple de mirar con atención el mundo que lo rodea, descubrir sus particularidades y tratar de guardarlas como pequeños tesoros en forma de tela. En su caso entonces, el arte no es más que el pequeño (y a la vez inmenso) ejercicio de manifestar que se está vivo y que se habita un mundo.

Como bien dice el mismo Aravena, ‘la pintura es el medio de apropiación a través del cual hago mío lo que veo‘.

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Cristóbal Aravena Césped nació en Santiago en 1990. Estudió arquitectura y arte en la Universidad Finis Terrae. Siempre inquieto, la mitad de su labor se remite a caminar y mirar como acción de apropiación del territorio. Ha sido seleccionado para exponer en ferias, universidades y, hace poco, en la Galería Arte Espacio. Actualmente su trabajo esta centrado en el paisaje urbano, en recoger y retratar aquellos pequeños elementos que lo conforman e identifican. 

Texto: Gonzalo Schmeisser + Cristóbal Aravena

Category: Perfiles
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